Versos a Rubén Carlos Ncogo Okué
Murmura en el fondo de mi alma Un plañido que no calla. Esas mías son palabras de dolor, Ya no hay hermano que me escuche Comprensivamente y encontrar alivio. Me saltan lágrimas por tantos recuerdos Ahora sombras que, sin querer, Siguen mis pasos, tus palabras y actos De ayer que hoy estoy viviendo: Huellas que no se borran nunca. Y tu partida en aquel lugar donde No pude llegar y salvarte. Dime, oh hermano mío, ¿cómo tu vida Fragante y hermosa, con sueños E ilusiones que en nuestra juventud Formamos se perdió tan de repente? ¿Cómo tras de ti corazones dejaste En el viento de la vida: tristes y confundidos? Dime: ¿Cómo en tu vivir aquí cortaste Toda atadura excepto la que te unía A tu servicio para el bien de los hermanos? ¿Y cómo a Dios sin reserva te entregaste Y no retuviste nada como propio? Si llantos en vida te traerían, En el infinito de mis sendas derramaría Mi lágrima última y sigilosamente Gritaría tu nombre mi desgarrada voz llorona. Mas ahora tu partida me produce gozo...